Anoche me dio un ataque de insomnio brutal, pero como contrapartida, me vinieron grandes recuerdos de mi niñez.
Recuerdo con cariño a mis abuelos maternos, pero en particular la figura de mi abuelo. Podemos decir que de niño idolatraba a mi abuelo. Verlo afeitarse cada día a navaja recién afilada digamos que impone, XD
Tal vez lo que recuerdo con más cariño son las rutinas que teníamos cuando yo me quedaba en su casa. Por las mañanas nada más levantarnos (7.30 u 8 am) salíamos a pasear un ratito por el pueblo. Camino de ida y vuelta aproximado de 5 kms. De regreso en la casa nos íbamos con las cáscaras de las papas que habíamos guardado del día anterior para darle de comer a las cabras y de paso a ordeñarlas y bebernos la leche recién ordeñada con gofio y queso duro. El resto del día era un relax absoluto.
Por aquel entonces no nos sentábamos delante de la tele ya que no necesitábamos para nada esa caja tonta. Límpiábamos las jáulas de los pájaros, disfrutábamos del día. En definitiva, vivíamos sanamente.
Echo de menos todo aquello, pero sobre todo a mis abuelos, y los buenos ratos que pasaba con ellos.

Pues yo me acuerdo de cuando íbamos a coger tunos al barranco de entrada del pueblo :D