3.18 am. Me incorporo de la cama en un charco de sudor. Tengo calor. Sentado en la más absoluta oscuridad abro los ojos e intento observar lo que me rodea. No veo más allá de lo que ilumina el reloj de encima de la mesita y me doy cuenta que no estoy sólo en la cama. La miro. No se quién es. No conozco nada de lo que me rodea. Todo es nuevo para mí.
A pesar de ello me levanto y por pura intuición camino hacia la puerta del dormitorio. Oigo dos sonidos diferentes de inspiraciones. Me giro. 3.22 am.
Al llegar a la puerta del dormitorio logro identificar un enorme pasillo con una luz al fondo. Empiezo a dar pasitos muy lentos y torpes mientras toco todo lo que me rodea. Me encuentro una primera puerta. Descubro tras ella un aseo. Doy un par de pasos más y oigo más fuerte una inspiración. Llego a otra puerta. Sólo logro ver una cama en el dormitorio. Las inspiraciones vienen de ahí. Debe haber alguien más. Sigo hasta el final del pasillo. Veo una luz roja parpadeando. Traspaso la puerta y descubro otro reloj, con los dígitos en rojo. ¿4.12 am? Imposible. Me siento vacío. No conozco nada. Pero no tengo miedo. Oigo voces en mi cabeza. Nada definido. Nada claro. Nada que me preocupe. Regreso sobre mis pasos y al llegar al dormitorio donde me desperté me encuentro sólo. Nadie en la cama. Ha desaparecido. Miro hacia la mesita. 5.04 am. Ahora si estoy asustado. Desconozco absolutamente que está pasando. Oigo un llanto. No me atrevo a moverme del sitio. Me he quedado clavado. Cierro los ojos fuertemente.
Al volver a abrir los ojos me encuentro acostado en mi cama. A mi derecha mi esposa duerme plácidamente. El reloj marca las 3.18 am. He tenido una pesadilla. Me levanto corriendo y voy al dormitorio de mi hija. Llego a su cama y compruebo que también duerme. Cierro los ojos e inspiro profundamente. Abro los ojos. Regreso a mi dormitorio. 5.04 am. Estoy sólo. Se vuelve a repetir todo. Clavo mis rodillas en el suelo y empiezo a llorar. Cierro los ojos. Los vuelvo a abrir. Miro el reloj. 3.19 am. Mi esposa duerme y yo me estoy volviendo loco.