Un sábado más me dispongo a levantarme y abrir una oficina en mitad de una calle muerta. Sábado a sábado confirmo mi teoría que trabajar éste día es asqueroso, pero no queda más remedio. Encima hoy estoy sólo. Sin la compañía de quien me mantiene con vida. Sólo, sin mi media naranja. Muchas cosas que hacer, y muchas ganas por buscar. Mal día.
Ante la desgana me pongo a recordar como otras muchas veces y me doy cuenta de lo rápido que se pasa la vida ante nuestros ojos. Estoy a menos de 60 h de cumplir años nuevamente y tengo la sensación de que no he avanzado en la vida todo lo que tenía que haber hecho, pero en mi descargo y contra mi yo, lucha el hecho de que es el trabajo lo que me tiene estancado.
Bueno, quizas sea que tenga el día reflexivo o quizas sea que estoy ñoño por estar sólo, pero lo que si tengo claro que después de saber que mis problemas son una mierda conparado con lo que existe en el mundo debo mirar hacia adelante y ver como cada día mi hija me hace un pelín más viejito.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados