Hablando con mi hermana postiza, intercambiábamos ideas acerca de los jóvenes adolescentes de hoy. Por un lado ella tiene una hermana menor y le aterra la idea de lo que pueda ésta hacer, sexualmente hablando, y yo me planteo que mi hija tiene 6 años, por lo que sólo me quedan otros 6 de "tranquilidad" antes de empezar a partir bocas a niñatos salidos que sólo quieren descargar sus miserables pelotas de ese requeson que fabrican y que orgullosos le llaman semen.

Lo cierto es que no tengo miedo a esos momentos, si bien es cierto que le damos a Nerea una educación basada en la vida sin ningún tipo de tabú, pero adaptada a su edad, pero si es cierto que me preocupa ligeramente el hecho de que los jóvenes que se acerquen a ella no hayan recibido una educación similar, por lo que peligraría el equilibrio.

Mi hermana me comenta que mire a mi alrededor y que me fije que lo único que nos rodea son borregos, y tiene toda la razón del mundo. Yo con 12 años jugaba con los clips y ya hoy algunos con esa edad fuman y están hartos de pajearse. Que la sociedad ha cambiado es un hecho, y contra eso no se puede luchar pero es que la libertad ha pasado a ser libertinaje y eso choca directamente contra mi vieja mentalidad y sobre la ética de la vida.

Está claro que frente a las hormonas nada se puede hacer pero si podemos enseñar educación a nuestros hijos para no vernos implicados en infinidad de problemas el día de mañana. El problema creo que radica en que muchos padres olvidan que sus hijos aún con 30 años aprenden de ello y les dejan hacer lo que les sale de las narices, probablemente evitando hacerles sufrir una dictadura como muchos de ellos han vivido en sus casas.

Hoy por hoy recuerdo una frase de mi padre, que ahora que tengo 30 tacos, yo mismo aplico para dar los valores que creo que necesita mi hija. La frase en cuestión es "vivimos en democracia pero de la puerta hacia adentro en mi casa hay una dictadura" Llevo años analizando esa frase y he descubierto que mi padre es sabio, muy sabio. Nos cuidó con mimo y por ello le doy las gracias por moldearme como soy y no estar tirando en un parque fumando mierda o sabe dios que.

Salgo a la calle y veo niños de 12 y 13 años sin respeto a la vida, sin respeto a los demás y sobre todo sin respeto por ellos mismos, y ésto lo ven mis ojitos que tienen 30 años, pero me planteo un par de cosas.

  • ¿Me estoy haciendo viejo?
  • ¿o la sociedad se está volviendo loca?

No lo sé.