Desde hace algunos días, bueno semanas........¡qué coño! desde que conozco a mi marido, vengo sufriendo en mis carnes un gran problema.

Que me levanto y me agacho a coger la zapatillas, ¡plaf!, siento sus empujoncitos (tas, tas, tas) que hace que se me active un resorte y me vuelva a levantar.

Que me agacho a coger algo que se cae al suelo, ¡plaf!, vuelvo a sentir los empujoncitos.

Que me rasco el tobillo, que me pongo un zapato que voy a coger una cacerola........... para todo.......¡TODO!....a la hora que sea, esté quién esté delante. Le da igual.......... a él se le activa el modo conejito de Duracell.

Salgo de la ducha, me agacho para recoger la toalla del suelo y ¡franga! sablazo que me pega. A mi particularmente no es que me moleste, pero ¡coño!, es que si lo dejo está pegado todo el santo día. Es que es arrimarme a hacerle cariñitos en la cama y.....¡toma! ¡TOMA!........

Esto es inaguantable, pero.......¡ahhhh, que gustito más rico! .

P.D. Que conste que no estoy en contra de su cariñito particular, porque como bien se dice, a follar, a follar, que el mundo se va a acabar a vivir que son dos días.

Publicado por Anuki