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Terra
La Coctelera

Categoría: Sentimientos

Recuerdos de mi niñez

Anoche me dio un ataque de insomnio brutal, pero como contrapartida, me vinieron grandes recuerdos de mi niñez.

Recuerdo con cariño a mis abuelos maternos, pero en particular la figura de mi abuelo. Podemos decir que de niño idolatraba a mi abuelo. Verlo afeitarse cada día a navaja recién afilada digamos que impone, XD

Tal vez lo que recuerdo con más cariño son las rutinas que teníamos cuando yo me quedaba en su casa. Por las mañanas nada más levantarnos (7.30 u 8 am) salíamos a pasear un ratito por el pueblo. Camino de ida y vuelta aproximado de 5 kms. De regreso en la casa nos íbamos con las cáscaras de las papas que habíamos guardado del día anterior para darle de comer a las cabras y de paso a ordeñarlas y bebernos la leche recién ordeñada con gofio y queso duro. El resto del día era un relax absoluto.

Por aquel entonces no nos sentábamos delante de la tele ya que no necesitábamos para nada esa caja tonta. Límpiábamos las jáulas de los pájaros, disfrutábamos del día. En definitiva, vivíamos sanamente.

Echo de menos todo aquello, pero sobre todo a mis abuelos, y los buenos ratos que pasaba con ellos.

Mirando a través del cristal.

Me he pasado casi 10 minutos mirando algo que tal vez no me había dado cuenta nunca. He mirado a través del escaparate de mi oficina y he visto que el mundo va muy deprisa. Gente hablando por el móvil pregonando a cuatro vientos medias conversaciones. Gente caminando hacia sus casas. Gente en coche con la música a toda hostia sin importarle un carajo lo que puedan molestar. Gente que tiene prisa por ser el primero en llegar desde un lugar a otro, pero nadie, nadie con una sonrisa en la boca. Llevo 10 putos minutos de mi vida mirando por un cristal y me he dado cuenta que soy felíz comparado con el resto de la sociedad. suelo tener una sonrisa en mi boca, bien por un motivo o por otro, pero intento sonreir por todo, y ya no por mi trabajo, que es ser comercial, sino porque quiero que vean que soy feliz. A nadie le importa un carajo si hablo por el móvil con Ana o con una conferencia a la estación espacial internacional. A nadie le importa que escucho en el coche, pero si considero que es importante que cuando se encuentren conmigo en la calle y me vean la sonrisa, sepan que soy felíz.

...

11321 días y subiendo

Los 37

37 es un número que me gusta mucho y hoy más aún. Hoy es el cumpleaños de la persona que posee el 50% de mi corazón. La persona que comparte su vida conmigo, la mejor mujer del mundo....

Si cariño, hoy es tu cumpleaños y quería darte las felicidades públicamente, y sobre todo quería darte 37 millones de veces las gracias por aguantarme en mis malos momentos y sobre todo por quererme de la forma que lo haces. Eres única y lo sabes, pero si aún no te queda claro te lo digo yo.

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

Te quiero     Te quiero     Te quiero     Te quiero

TE QUIERO ANA.

Separemos nuestro trabajo de nuestra vida

Recuerdo perfectamente que tenía 14 años, y a esa edad se tienen los cojones tan grandes que tienes que usar calzoncillos tres tallas mayor.

Era hora de pretecnología, una de mis asignaturas favoritas, puesto que he sacado el gen paterno tipo McGyver, y serían eso de las 12.30 h de la mañana.

Esteban, el profesor llegó tarde a la clase y llego en mal estado, alcoholicamente hablando, llevaba unas copas de más, y no creo que viniera de la fiesta de Blas.

Según entró en la clase empezó a soltar barbaridades por la boca y a mandarnos una serie de actividades un tanto exageradas, pero bueno que teníamos que acatar, hasta que le dio un golpe a un compañero, momento en el cual 4 de nosotros nos levantamos con cara de pocos amigos. Nos amenazó con suspendernos como no le hicieramos caso e incluso nos zarandeó, pero lo que me infló las pelotas a punto de reventar fue la frase "porque os debería dar una hostia a cada uno y veríais las cosas de otra forma", la vena del cuello se me hinchó y mi sangre hervía.

No pensé nada y me encaré a él diciéndole "si tienes cojones me levantas la mano" Lo hizo pero recapacitó cuando puse la coletilla "recuerda que soy menor y que sólo tengo 14 años pero unos cojones que me rozan" Su mirada me quemaba.

Me di la vuelta y dispuse a recoger mis cosas. No pensaba estar ni un sólo minuto en la clase con tremendo elemento. Me grita que que coño hago y me agarra del brazo, posiblemente intentando impedir que me marchara porque sabía la que le podía caer. Me solté de su mano y salí con paso firme hacia la sala de profesores, donde sabía que estaba el director. Mis piernas temblaban más que los cimientos de las casas de San Francisco en 1906. Paco, el director, se quedó con la boca abierta al contarle lo sucedido y lo mandó a llamar a la oficina, mientras que a mi me dijo que me quedara en la sala de profesores. Al cabo de una hora fui a mi siguiente clase, en éste caso de Ingles, y recuerdo que no le hice ni puto caso a la profesora, puesto que mi cabeza estaba en otro lado.

Al día siguiente llega un comunicado informando del cese permanente de Esteban, no sólo como profesor del centro, sino en su vida como educador. Esteban había renunciado a la posibilidad de seguir impartiendo clase en otros centros y nos pedía disculpas, aunque nunca sabré si las disculpas las daba él o era pura burocracia de papeleo. 

A los 3 años, y ya estudiando FP me entero que Esteban se había suicidado al año de pasar aquello. Según me contaron, antes del incidente, su mujer lo había dejado, y se había dado a la bebida, y claro, en cierta parte perdió su trabajo por mi culpa. Evidentemente yo actué mal, muy mal, puesto que la violencia no genera más que violencia, pero ¿y si no lo hubiera hecho? ¿y si le hubiera pegado a alguno de mis compañeros? No lo sé y ya nunca lo sabré, pero me queda una cosa claro y es que los problemas de tu vida acaban donde empieza tu puesto de trabajo y tu trabajo acaba donde empieza tu vida, y si no estás en condiciones de trabajar no lo hagas.

Dedicada a Esteban

Las deseadas vacaciones

A lo largo del año he estado pensando en que hacer éste año en vacaciones, ya que por motivos ecoómicos habíamos decidid no salir de viaje, así que planteamos una serie de visitas en la isla y unos 15 días de relax absoluto.

Empiezo mis vacaciones el 17 de agosto, y me froto las manos en saber que al día siguiente, 18 de agosto, sería mi 2º Aniversario de boda y podría y a cenar con mi media naranja, la que me aguanta, la que me soporta y la que me saca fotos de botes de mayonesa.

Y UNA MIERDA DE RANA

Me levanto el día 18 con unas ligeras moléstias de lumbago, algo frecuente en mí, puesto que padezco de ello. Me tomo mi tratamiento para éstos casos y intento hacer vida normal. Me pongo de rodilla e intento colocar unas cosillas en los muebles y ¡TAS! latigazo en toda la espalda que me deja tirado en el suelo como una colilla. El dolor era bestial, y a pesar de sufrir las lumbalgias hace años, jamás me había dado algo tan fuerte.

Me levanto del suelo como puedo y me siento en el sofá, en ese momento el dolor se acentúa aún más y ya se me saltan las lágrimas. Me quedo clavado en el sillón con las manos sujetando el peso de mi cuerpo, puesto que si soltaba las manos me dolía más aún.

Ana, la pobrecita, con un susto de tres pares de cojones, y nerviosa porque no sabía que hacer, llama al 112 y mandan una ambulancia a recogerme. Cagando hostias al centro de salud, donde me empiezan a inyectar relajantes musculares, antiinflamatorio y calmantes para tumbar a un caballo. Pasadas 2 horas el dolor era el mismo o peor y me trasladan nuevamente en ambulancia al hospital donde el traumatólogo de urgencias se espera lo peor. Una posible hernia de disco, y me empieza un tratamiento agresivo de calmantes aún más fuertes, pasando por derivados de morfina. La primera noche era calmante a demanda y creo que cada unas dos horas pedía que me pusieran calmante. Se me hacen unas placas de la zona lumbar y un TAC lumbar.

Ingresé el 18 de agosto y me dan el alta el 21 de agosto, aún con dolores y con un tratamiento consistente en 13 pastillas diarias y un gel para estimular el riego sanguíneo en la zona. Reposo durante al menos 6 semanas. Me recomiendan natación y que no mire mi bicicleta en las 6 semanas de reposo. Me dan unas charlas sobre educación postural y me comentan que el TAC no aprecia una imagen compresiva, pero me aconsejan que me mueva con mi médico de cabecera para que gestione la solicitud de una resonacia de contraste que es la que demostraría finalmente si existe una hernia de disco.

10 días estuve desde el ingreso hasta que empecé a hacer vida "normal" por lo que le jodí a mi familia las vacaciones, esas vacaciones que a mi hija le prometí que disfrutaría en la playa y en la piscina. Vacaciones que no pude darle a mis dos amores y eso posiblemente es lo más que me duele de todo ésto.

Ahora a esperar por la S.S. y tener cuidado con la espalda hasta nuevo aviso.

Definitivamente estoy para el matadero.

Publicado por Jacob.

14.36 h

Eran las 14.36 h de un día cualquiera. Me disponía a almorzar en el bar de cada día. Entro y saludo a todos los camareros. No hay mesas libres. Me siento en la barra y pido mi comida. Pechuga de pollo a la plancha con ensalada y de postre un yogur.

Mientras comía intenté por un instante ausentarme del lugar en el que estaba, pero no físicamente, sino mentalmente. Conseguí concentrarme tanto que no oía el bullicio de un bar lleno de gente, en el cual, cada persona habla de diferentes temas. Me quedé por un istante mirando mi comida y reconozco que esa paz interior que conseguí, hacía años que no la experimentaba. Miré a mi alrededor y sólo sentí soledad. Un bar lleno de gente y yo me siento sólo....¡¡¡anda que....!!!

Volví. Seguí comiendo y cuando terminé me di cuenta de lo poco que somos. Probablemente si le preguntaran a todas las personas que habían en ese bar si me habían visto, la mayoría no sabría contestar con certeza. Pasamos desapercibidos por una vida llena de obstáculos en las que sólo nos conocen nuestras familias y amistades más cercanas. Somos tan infinitamente pequeños que apenas ocupamos una pequeña parte del mundo que nos ha tocado vivir.

Aún así yo me siento importante, porque tengo la mejor famila del mundo y porque me quiero como soy.

 

Publicado por Jacob

Sin palabras.

Hace ya algunos días nos encotrábamos la noticia de la primera víctima de esa tan temida gripe, que por otro lado no parece que se tomen todas las medidas necesarias. Era la muerte de Dalilah.

Joven, embarazada y con unos supuestos problemas de salud, tal como asma y una neumonía que al parecer ocasionó la propia gripe, y digo supuestos problemas porque la familia comenta que Dalilah no padecía asma, con lo que me huele a error médico, pero nunca lo sabremos. Si hicieron todo lo posible por ella y murió, aplaudo a los médicos que la atendieron, si por el contrario no se hizo todo lo posible, espero que la ley ampare a los familiares por un mal diagnóstico.

Los médicos consiguen salvar al hijo de Dalilah y al parecer empieza a progresar dentro de su estado de prematuro, por lo que debo suponer que el dolor que siente la familia de ésta pobre chica era ahogado en parte por la alegria de ver a su hijo.

Pero no, no todo podía ser tan bonito. El domingo 12 de julio, al pequeño Ryan se le administra por error su comida por vía intravenosa, provocándole al parecer una especie de embolia.  Finalmente el bebé muere y su padre está doblemente destrozado. Primero su mujer y ahora su hijo, y aunque en el primer caso no hay una neglicencia contrastada, si la hay en el segundo, puesto que la enfermera que suministró la comida al bebé se equivocó de vía.

Reconozco que en el momento que leí la noticia mi sangre hirvió. Me sentí destrozado, pese a que no conozco de nada al padre y marido de las víctimas, pero como padre y humano con sentimientos que soy reconozco que sentí odio hacia la enfermera. Sentí odio hacia todo el sistema médico nacional y sobre todo sentí impotencia de saber que soy padre y, que ojalá nunca ocurra nada, me puede pasar a mí. De mi boca salieron frases duras hacia la enfermera. Deseos nada agradables e incluso en lo más profundo de mi cabeza se alzaban gritos insultantes hay una "profesional" que ha MATADO a un bebé.

Hoy miércoles día 16 de Julio, mi mentalidad es diferente, y explico porqué. Se ha confirmado que la enfermera pasaba su PRIMER día en UCI Neonatos. Se ha confirmado que a pesar de tener obligación de estar supervisada, no fue así. Se ha confirmado que tenia una falta de especialización para cubrir ese puesto. Se ha confirmado que tiene 22 años, lo cual no le da años de experiencia. Y también se ha confirmado que está plenamente apartada del servicio y la mantienen sedada.

Si bien es cierto que para la familia de Dalilah y de Ryan, el mundo se les ha acabado hasta que encuentren otra senda por la que poder caminar, y el dolor que sufren es tan grande, puesto que les han quitado todo, también es cierto que el dolor que está pasando la familia de la enfermera por lo que ha ocasionado debe de ser muy grande.

Por una parte entiendo como padre, marido y sobre todo como persona el dolor que puede sentir la familia de los difuntos, pero creo entender el dolor que pueden sentir la familia de la enfermera, que está siendo criticada, "apaleada", vapuleada.........y en definitiva, castigada por algo que directamente hizo pero que indirectamente no tenía que hacer sóla.

No defiendo en ningún caso una mala praxis, pero está claro que errar es de humanos y que el mayor error de la vida de ésta joven enfermera ha sido éste, pero la vida sigue y aunque la castiguen como persona y como profesional ella debe seguir adelante, al igual que la familia de los pobres que ya no se encuentran entre nosotros.

 Ahora mismo siento tristeza por lo ocurrido, pero deseo que éstos errores no ocurran nunca más, y que ambas familias intenten volver a la "normalidad" de sus vidas lo antes posible. Posiblemente el padre de Ryan nunca perdone a la joven enfermera, pero posiblemente si guarda su odio será peor. Por otro lado la enfermera puede que entre en una espiral de depresiones dificil de salir, puesto que un error ha ocasionado la muerte de un bebé.

 Publicado por Jacob