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Terra
La Coctelera

Categoría: Relatos

Recuerdos de mi niñez

Anoche me dio un ataque de insomnio brutal, pero como contrapartida, me vinieron grandes recuerdos de mi niñez.

Recuerdo con cariño a mis abuelos maternos, pero en particular la figura de mi abuelo. Podemos decir que de niño idolatraba a mi abuelo. Verlo afeitarse cada día a navaja recién afilada digamos que impone, XD

Tal vez lo que recuerdo con más cariño son las rutinas que teníamos cuando yo me quedaba en su casa. Por las mañanas nada más levantarnos (7.30 u 8 am) salíamos a pasear un ratito por el pueblo. Camino de ida y vuelta aproximado de 5 kms. De regreso en la casa nos íbamos con las cáscaras de las papas que habíamos guardado del día anterior para darle de comer a las cabras y de paso a ordeñarlas y bebernos la leche recién ordeñada con gofio y queso duro. El resto del día era un relax absoluto.

Por aquel entonces no nos sentábamos delante de la tele ya que no necesitábamos para nada esa caja tonta. Límpiábamos las jáulas de los pájaros, disfrutábamos del día. En definitiva, vivíamos sanamente.

Echo de menos todo aquello, pero sobre todo a mis abuelos, y los buenos ratos que pasaba con ellos.

3.18

3.18 am. Me incorporo de la cama en un charco de sudor. Tengo calor. Sentado en la más absoluta oscuridad abro los ojos e intento observar lo que me rodea. No veo más allá de lo que ilumina el reloj de encima de la mesita y me doy cuenta que no estoy sólo en la cama. La miro. No se quién es. No conozco nada de lo que me rodea. Todo es nuevo para mí.
A pesar de ello me levanto y por pura intuición camino hacia la puerta del dormitorio. Oigo dos sonidos diferentes de inspiraciones. Me giro. 3.22 am.
Al llegar a la puerta del dormitorio logro identificar un enorme pasillo con una luz al fondo. Empiezo a dar pasitos muy lentos y torpes mientras toco todo lo que me rodea. Me encuentro una primera puerta. Descubro tras ella un aseo. Doy un par de pasos más y oigo más fuerte una inspiración. Llego a otra puerta. Sólo logro ver una cama en el dormitorio. Las inspiraciones vienen de ahí. Debe haber alguien más. Sigo hasta el final del pasillo. Veo una luz roja parpadeando. Traspaso la puerta y descubro otro reloj, con los dígitos en rojo. ¿4.12 am? Imposible. Me siento vacío. No conozco nada. Pero no tengo miedo. Oigo voces en mi cabeza. Nada definido. Nada claro. Nada que me preocupe. Regreso sobre mis pasos y al llegar al dormitorio donde me desperté me encuentro sólo. Nadie en la cama. Ha desaparecido. Miro hacia la mesita. 5.04 am. Ahora si estoy asustado. Desconozco absolutamente que está pasando. Oigo un llanto. No me atrevo a moverme del sitio. Me he quedado clavado. Cierro los ojos fuertemente.
Al volver a abrir los ojos me encuentro acostado en mi cama. A mi derecha mi esposa duerme plácidamente. El reloj marca las 3.18 am. He tenido una pesadilla. Me levanto corriendo y voy al dormitorio de mi hija. Llego a su cama y compruebo que también duerme. Cierro los ojos e inspiro profundamente. Abro los ojos. Regreso a mi dormitorio. 5.04 am. Estoy sólo. Se vuelve a repetir todo. Clavo mis rodillas en el suelo y empiezo a llorar. Cierro los ojos. Los vuelvo a abrir. Miro el reloj. 3.19 am. Mi esposa duerme y yo me estoy volviendo loco.

Ruta Ayagaures - Barranco de Fataga - Tablero Maspalomas 13/03/10

El domingo, como teníamos previsto mi hermano y yo hicimos la ruta en BTT desde Ayagaures al barranco de Fataga.

Dado que mi hermano no estaba en condiciones físicas como para afrontar una ruta de 34 kms, la acorté 9, yendo en coche desde Maspalomas hasta la presa de Ayagaures y saliendo desde allí. Nos pusimos en marcha a las 10.22 h de la mañana con una temperatura agradable y con bastantes ganas.

Nada más arrancar nos metemos 3 kms de subida para coronar y obtener unas vistas de los barrancos increibles. Durante el camino, a petición de mi hermano se hacen un par de paradas. Era su desvirgamiento en BTT y tampoco tenía ganas de tener que arrastrar con él cuando se fuera al piso, así que fuí casi tan lento que los caracoles me adelantaban, pero era por su bien . Tras la subida, una señora bajada y ahí lo dejé que fuera delante para observar como se defendía, y así poder corregirle algunas cosillas, que yo no soy un profesional de la BTT pero tengo algo más de rodaje que él. Buen alumno. Poco a poco fue cogiendo confianza y disfrutando más de la bicicleta. Subida, bajada y vuelta a subir para afrontar la última y vertiginosa bajada. Los frenos echaban fuego y los brazos tenían que soportar unos baches bestiales, puesto que las últimas lluvias en la isla dejaron la pista bastante estropeada.

Hubieron tramos en los que teníamos que pasar caminando por el riachuelo que aún fluía por el fondo del barranco, momento en que se disfrutaba aún más si cabe. La peor parte, fue un tramo de cerca de un km de puro canto rodado y al final de ese tramo un charco de más de 50 cms de fondo. El agua por las rodillas, la bici a cuesta y a disfrutar.

Llegamos al final de la ruta, pero aún nos quedaba subir al Tablero que es donde estaba el otro coche para poder dejar las bicis e ir a buscar mi coche que se había quedado en Ayagaures.

14.25 h

4.03 h de bicicleta. Innumerables paradas. Un almuerzo en mitad del barranco. Una compañia genial. Unas vistas acojonantes.

Repetirémos.

Separemos nuestro trabajo de nuestra vida

Recuerdo perfectamente que tenía 14 años, y a esa edad se tienen los cojones tan grandes que tienes que usar calzoncillos tres tallas mayor.

Era hora de pretecnología, una de mis asignaturas favoritas, puesto que he sacado el gen paterno tipo McGyver, y serían eso de las 12.30 h de la mañana.

Esteban, el profesor llegó tarde a la clase y llego en mal estado, alcoholicamente hablando, llevaba unas copas de más, y no creo que viniera de la fiesta de Blas.

Según entró en la clase empezó a soltar barbaridades por la boca y a mandarnos una serie de actividades un tanto exageradas, pero bueno que teníamos que acatar, hasta que le dio un golpe a un compañero, momento en el cual 4 de nosotros nos levantamos con cara de pocos amigos. Nos amenazó con suspendernos como no le hicieramos caso e incluso nos zarandeó, pero lo que me infló las pelotas a punto de reventar fue la frase "porque os debería dar una hostia a cada uno y veríais las cosas de otra forma", la vena del cuello se me hinchó y mi sangre hervía.

No pensé nada y me encaré a él diciéndole "si tienes cojones me levantas la mano" Lo hizo pero recapacitó cuando puse la coletilla "recuerda que soy menor y que sólo tengo 14 años pero unos cojones que me rozan" Su mirada me quemaba.

Me di la vuelta y dispuse a recoger mis cosas. No pensaba estar ni un sólo minuto en la clase con tremendo elemento. Me grita que que coño hago y me agarra del brazo, posiblemente intentando impedir que me marchara porque sabía la que le podía caer. Me solté de su mano y salí con paso firme hacia la sala de profesores, donde sabía que estaba el director. Mis piernas temblaban más que los cimientos de las casas de San Francisco en 1906. Paco, el director, se quedó con la boca abierta al contarle lo sucedido y lo mandó a llamar a la oficina, mientras que a mi me dijo que me quedara en la sala de profesores. Al cabo de una hora fui a mi siguiente clase, en éste caso de Ingles, y recuerdo que no le hice ni puto caso a la profesora, puesto que mi cabeza estaba en otro lado.

Al día siguiente llega un comunicado informando del cese permanente de Esteban, no sólo como profesor del centro, sino en su vida como educador. Esteban había renunciado a la posibilidad de seguir impartiendo clase en otros centros y nos pedía disculpas, aunque nunca sabré si las disculpas las daba él o era pura burocracia de papeleo. 

A los 3 años, y ya estudiando FP me entero que Esteban se había suicidado al año de pasar aquello. Según me contaron, antes del incidente, su mujer lo había dejado, y se había dado a la bebida, y claro, en cierta parte perdió su trabajo por mi culpa. Evidentemente yo actué mal, muy mal, puesto que la violencia no genera más que violencia, pero ¿y si no lo hubiera hecho? ¿y si le hubiera pegado a alguno de mis compañeros? No lo sé y ya nunca lo sabré, pero me queda una cosa claro y es que los problemas de tu vida acaban donde empieza tu puesto de trabajo y tu trabajo acaba donde empieza tu vida, y si no estás en condiciones de trabajar no lo hagas.

Dedicada a Esteban

Las deseadas vacaciones

A lo largo del año he estado pensando en que hacer éste año en vacaciones, ya que por motivos ecoómicos habíamos decidid no salir de viaje, así que planteamos una serie de visitas en la isla y unos 15 días de relax absoluto.

Empiezo mis vacaciones el 17 de agosto, y me froto las manos en saber que al día siguiente, 18 de agosto, sería mi 2º Aniversario de boda y podría y a cenar con mi media naranja, la que me aguanta, la que me soporta y la que me saca fotos de botes de mayonesa.

Y UNA MIERDA DE RANA

Me levanto el día 18 con unas ligeras moléstias de lumbago, algo frecuente en mí, puesto que padezco de ello. Me tomo mi tratamiento para éstos casos y intento hacer vida normal. Me pongo de rodilla e intento colocar unas cosillas en los muebles y ¡TAS! latigazo en toda la espalda que me deja tirado en el suelo como una colilla. El dolor era bestial, y a pesar de sufrir las lumbalgias hace años, jamás me había dado algo tan fuerte.

Me levanto del suelo como puedo y me siento en el sofá, en ese momento el dolor se acentúa aún más y ya se me saltan las lágrimas. Me quedo clavado en el sillón con las manos sujetando el peso de mi cuerpo, puesto que si soltaba las manos me dolía más aún.

Ana, la pobrecita, con un susto de tres pares de cojones, y nerviosa porque no sabía que hacer, llama al 112 y mandan una ambulancia a recogerme. Cagando hostias al centro de salud, donde me empiezan a inyectar relajantes musculares, antiinflamatorio y calmantes para tumbar a un caballo. Pasadas 2 horas el dolor era el mismo o peor y me trasladan nuevamente en ambulancia al hospital donde el traumatólogo de urgencias se espera lo peor. Una posible hernia de disco, y me empieza un tratamiento agresivo de calmantes aún más fuertes, pasando por derivados de morfina. La primera noche era calmante a demanda y creo que cada unas dos horas pedía que me pusieran calmante. Se me hacen unas placas de la zona lumbar y un TAC lumbar.

Ingresé el 18 de agosto y me dan el alta el 21 de agosto, aún con dolores y con un tratamiento consistente en 13 pastillas diarias y un gel para estimular el riego sanguíneo en la zona. Reposo durante al menos 6 semanas. Me recomiendan natación y que no mire mi bicicleta en las 6 semanas de reposo. Me dan unas charlas sobre educación postural y me comentan que el TAC no aprecia una imagen compresiva, pero me aconsejan que me mueva con mi médico de cabecera para que gestione la solicitud de una resonacia de contraste que es la que demostraría finalmente si existe una hernia de disco.

10 días estuve desde el ingreso hasta que empecé a hacer vida "normal" por lo que le jodí a mi familia las vacaciones, esas vacaciones que a mi hija le prometí que disfrutaría en la playa y en la piscina. Vacaciones que no pude darle a mis dos amores y eso posiblemente es lo más que me duele de todo ésto.

Ahora a esperar por la S.S. y tener cuidado con la espalda hasta nuevo aviso.

Definitivamente estoy para el matadero.

Publicado por Jacob.

Una frase un tanto curiosa

Ayer, mi híja tenía una actuación de ballet, ya que acaba su tercer año en ésta disciplina, y tuvo 6 actuaciones. Las llevaba muy bien ensayadas y lo cierto es que le salió muy bien (se nota que soy el padre ).  El festival duró 2 horas en las cuales las niñas que actuaban estaban nerviosas, pero se ve que el relax les llegó al finalizar y obtener su regalito. Besos a los padres, abuelos, tíos y amigos.

Ya de camino a casa, (escasamente 100 metros desde el lugar de actuación), Nerea suelta por su boquita una frase tal que así:

Papá, mamá, hoy es el mejor día de mi vida.

Nuestras risas se oyeron en toda la isla, XDDDDDDDD

Publicada por Jacob

Preguntas de los hijos

La palabra CHOCHO puede tener múltiples usos, y uno de ellos es que aquí en Canarias llamamos a los altramuces, de esa forma. Desconozco si hay algún lugar de España que se use ese mismo nombre para ésta legumbre, pero reconozcan que lo que le ocurrió a Ana hace un ratito tiene narices.

 Nerea: Mamá, mamá.....

Ana: ¿Qué nena?

Nerea: ¿Los chochos se comen?

Ana: Ehmmmmm.......(risas)

 

Todo ésto ocurrió mientras yo hablaba por teléfono con Ana y las lágrimas se me saltaron al oir eso y se me pasaron tremendas burradas por la cabeza que no son dignas de que mi hija las oiga o las lea en éste blog dentro de unos años. XDDD

Publicado por Jacob

 

Noche.

Me despierto en mitad de la noche en una oscuridad plena en la que escasamente se aprecia la luz de un reloj. Son las 03.20 h de la madrugada. Aún es pronto para levantarse.

Me doy la vuelta e intento dormir. No puedo.

Me incorporo nuevamente, y camino hasta el dormitorio de mi hija. Veo que duerme. Le acaricio la mano, la beso y le susurro que la quiero. Ella suspira y eso me hace felíz.

Vuelvo a la cama, acaricio a Ana en la cabeza, le doy un beso en el hombro y le susurro que la amo.

Me acurruco en la almohada. Me duermo.